jueves, 8 de septiembre de 2011

Sentirnos victimas = Sentirnos impotentes

Algunas personas pasan por la vida dolorosamente, como si la vida fuese una cruel herida.
Algunas personas pasan por la vida tristemente, como si la vida fuese una gran desilusión.
Algunas personas pasan por la vida carenciadamente, como si la vida fuese una secuencia de privaciones.
Algunas personas pasan por la vida solitariamente, como si la vida fuese una condena perpetua al ailamiento.
Algunas personas pasan por la vida angustiosamente, como si la vida fuese una constante generador de inseguridad
Algunas personas pasan por la vida miedosamente, como si la vida fuese una aterrorizante amenaza.
Algunas personas pasan por la vida depresivamente, como si la vida fuese una agobiante carga.
Algunas personas pasan por la vida mediocremente, como si la vida fuese un limitante impedimento.
Algunas personas pasan por la vida rabiosamente, como si la vida fuese una agresiva adversaria.
Algunas personas pasan por la vida , mas la vida no pasa por ellas.

¿Algunas de estas afirmaciones coinciden con tu realidad?
¿Cual es la causa?

  Hemos venido a la vida para jugar, danzar, reir, crear, crecer y amar. Estamos aqui para vivir plenamente cada instante como  lo inefable que cada instante es, cuando lo vivimos totalmente vivos, pero algunas personas basándose en sus propias vivencias estan convencidas que la vida de un modo injusto e incompresible no les permite acceder a la  felicidad. No obstante estan equivocadas, la vida es un hecho maravilloso.
El problema no es lo que la vida nos hace sino lo que nosotros hacemos con la vida.
Cuando funcionamos desde el rol de victimas nada podemos hacer para cambiar nuestra realidad porque no nos damos cuenta que estamos renunciando a nuestra potencia y optando por una actitud pasiva y soportadora, transitandola como impotentes para descubrir a veces cuando es demasiado tarde que todo pudo ser diferente si lo hubiésemos querido. Si nos contactacemos con nuestro poder personal que esta ahí para despertar todo comenzaría a cambiar.Al creernos victimas nos embarga un sentimiento de no potencia. El resultado es que desarrollamos una conducta congruente con lo que sentimos y pasamos por la vida tímida, insatisfactoria y resignadamente.Viviremos sin haber vivido.

¿Quieres eso para vos? 

Solo responsabilizándonos y haciéndonos cargo de nosotros mismos convertiremos nuestra vida en algo digno de ser vivido.Responsabilidad es la habilidad para responder a los estímulos internos y externos y a nuestras necesidades, anhelos y sueños.Hacernos cargo consiste en hacer algo con  lo anterior sin esperar que desde afuera de nosotros se nos provea de lo que a nosotros nos corresponde lograr.

Transformemos al lamentador que hay en nuestro interior en el hacedor que también nos habita.

Continuará...

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